Archivos de la categoría ‘Sociedad’

Corría el año 1995, tenía 14 años e iba del colegio a la casa. Era un recorrido largo —desde el centro hasta Aranjuez— y al medio día ya crujía la panza por el hambre. El bus, de la ruta 053 de Campo Valdés, hacía una parada larga en la estación Hospital del metro, a la que llegaba mucha gente con destino a los barrios del nororiente de Medellín. Un día, mientras repetía mentalmente mi diaria letanía: «Por Alá bendito, que este bus no se quede aquí mucho tiempito», vi desde la ventana que un hombre escarbaba en una de las canecas naranjas que penden de los postes de la energía. Buscaba comida y se llevaba a la boca lo que allí encontraba. Quedé congelada por un momento, era la primera vez en mi vida que veía a alguien comer de la basura. Salí de mi aturdimiento cuando él levantó la cabeza y se quedó viéndome. Inmediatamente bajé la mirada con vergüenza de que pensara que estaba observándolo desde el bus con desdén o morbo. Pensé en el hambre que yo tenía, pero que en cuestión de 30 minutos la saciaría al llegar a casa y encontrar a mi mamá que, habiendo ya almorzado, siempre me esperaba para servirme y acompañarme a comer. [Recuerdo esto y tengo que parar de escribir para llamarla]. (más…)

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Cada vez es más notorio el afán de los gobernantes por dejar huella. El problema es que pretendan hacerlo a punta de publicidad y no con hechos tan relevantes que por sí solos se noten sin necesidad de invertir toneladas de dineros públicos en promocionarlos. Entre todo ese revuelo de piezas publicitarias sobresale la identidad corporativa —esa misma que algunos erróneamente llaman imagen corporativa—. Cada cuatro años vemos rotar este mensaje que posiciona, no a una ciudad, sino a su gobernante y a su plan. Y a veces el cambio no es cada periodo, sino varias veces durante este, pues tienen que esperar a afinar el mensaje —o a ubicar por fin un comunicador— y los ires y venires entre un logosímbolo y otro nos cuestan muchos millones a los ciudadanos. (más…)

¿De qué hablaron en redes sociales ayer todo el día? De la Selección Colombia, de Games of Thrones —ayer y todos los días—, y de una mujer, presuntamente embriagada, que agredió con golpes e insultos a agentes de la Policía y la Secretaría de Movilidad de Medellín. Sobre ella quiero hablar.

Según informó Telemedellín, el vehículo en el cual se movilizaban la mujer y un hombre mayor que al parecer era su padre, estuvo involucrado minutos antes de ser detenidos en el choque con un taxi. El escándalo se suscita cuando los dos ocupantes se niegan a la realización de la prueba de alcoholemia y, ante la decisión de las autoridades de trasladar el vehículo a los patios de la secretaría, la mujer empieza a atacar verbal y físicamente a los funcionarios. (más…)

Lo que voy a contarles me pasó hace poco más de un mes. Lo escribí entonces pero no lo publiqué. Lo edito y lo traigo hoy porque es una realidad que no cambia —empeora— y cada día me entero de más y más casos de negligencia en toda la cadena del sistema de salud colombiano.

Termino una llamada a Coomeva. El asesor me dice: «Su solicitud aparece anulada». Le pregunto qué significa eso. Me dice: «Eso es lo que dice el sistema. No hay más. Debe ir a la sala donde la radicó para que le expliquen». Podría poner aquí unos puntos suspensivos —porque así quedé—, pero si hubiera un signo de puntuación como una larga línea continua, sí, como esa del monitor cuando alguien se muere, eso sería lo que daría fin a este párrafo y a esa llamada. (más…)

Ayer, casi al final del día, al final del mes, recibimos una dolorosa noticia, Carlos Gaviria Díaz había fallecido. Una de las grandes mentes de este país, revolucionario en ideales y conceptos, tanto que todavía a muchos les cuesta comprender la magnitud de sus planteamientos. Luego del golpe me fui a Twitter, a encontrar en otros, más voces que se sumaran para despedir al gran jurista. Era como buscar un gran abrazo virtual con un montón de desconocidos a los que el exmagistrado acogió con sus propuestas de unidad, respeto y ética. Un país, uno solo, que se identificara en el reconocimiento de los derechos humanos y del valor de la diferencia, de la diversidad. No todo lo que encontré se sumó al abrazo. (más…)

El reinado del odio

Publicado: enero 27, 2015 en Sociedad
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Hoy, a mis 33, ya no me gustan los reinados. Ni siquiera para reírme de una caída o de esas respuestas que acumulan visitas en Youtube. Me gustaron, mucho. Crecí viéndolos y hasta quise ser reina. Seguramente por lo que la mayoría de niñas soñamos ser una: son bonitas, exitosas, usan ropa linda, ganan millones y bla, bla, bla… ojalá hubiera tenido menos televisión y más actividades lúdicas para entretenerme. Pero a pesar de todo ese consumo de estereotipos, aquí estoy renegando de ellos, así que no todo fue en vano y no todo lo que te meten de niño te marca para siempre. (más…)

Hace muchos años le tengo miedo a caminar sola en Medellín. Cuando lo hago, porque debo hacerlo, porque no me puedo pasar la vida encerrada, acumulo tanta tensión que he llegado a hartarme de esta ciudad y, como muchos, he pensado en irme a un país más seguro donde una mujer pueda caminar tranquila a cualquier hora con la total confianza en que nada va a pasarle, o que al menos el riesgo es muy bajo. Pero aquí sigo, porque en medio de todo me gusta Medellín, pertenezco a ella y a sus culturas y porque es aquí donde quiero vivir. Me eligió y la elegí. Porque, además, creo tercamente en que algún día será de verdad el mejor vividero del mundo. Pero el miedo sigue ahí, y crece.

Estas son palabras repetidas por mí y por muchos desde hace rato. Nadie debería salir con miedo a la calle. Todos deberíamos disfrutar de esta con libertad, como lo dice la Constitución Política de Colombia en su artículo 24: “Todo colombiano, con las limitaciones que establezca la ley, tiene derecho a circular libremente por el territorio nacional, a entrar y salir de él, y a permanecer y residenciarse en Colombia”. Pero, ¿para qué citar esa hermosa carta magna llena de promesas sin cumplir? Para algo simple, aferrarse a la legalidad. Tenemos todavía, a pesar de los machetazos que le han metido ciertos gobernantes de cuyo nombre no quisiera acordarme, un gran documento que respalda la democracia y la ciudadanía. Es a este al que debemos defender y acudir para que la ilegalidad no nos siga ahogando.

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