Triscaidecafobia

Publicado: octubre 31, 2012 en Sociedad, Urbe
Etiquetas:, , , ,

Sufren algunos de fobia al número 13. Evitan vivir en calles así numeradas, le temen al paso en ascensor por ese piso, hay músicos que saltan del 12 al 14 en las listas de las canciones de sus álbumes, compañías que omiten este número en las versiones del software o los modelos de los carros. En fin, casos hay muchos y causas muchas más. Supersticiosas, religiosas o anecdóticas, cualquiera puede ser la excusa para entrar en pánico por un simple número, por un 13.

Parece que esa fobia es la misma que padecen las autoridades cuando se habla de la 13, la comuna, la de Medellín. Esa zona en el centro-occidente de la ciudad que por muchos años ha sido reflejo de la inequidad de este país. El lugar tomado, el lugar invadido, el lugar olvidado.

Allí donde guerrila, paramilitarismo, bacrim, odin, encuentran un territorio para asentarse, el Estado sigue sin encontrar espacio para hacerse legítimo. Torpemente hace diez años pensaron que con balas iban a callar las balas. Y fue así como en 2002, con 10 operaciones militares, entre las que se cuentan Mariscal y Orión, quisieron resolver el conflicto cruzando fuego con los delincuentes, con la población civil en medio de ellos.

Qué tenemos diez años después. Las mismas calles, las mismas balaceras, los mismos delincuentes con otros alias, más y más muertos.

Y ha habido intentos, por qué negarlos. Hay quienes, desde lo público y lo comunitario, se han arriesgado con otros lenguajes y maneras. Apuestas por la educación, la cultura, el arte, el desarrollo comunitario, entre otras, le han dado esperanza y nuevas visiones a los habitantes de la 13. Pero todo eso se sigue quedando corto si no hay una inversión más alta y el Estado solo asoma la nariz —cuando no es que solo asoma la punta del fusil—.

Por eso creo que el Estado también sufre de triscaidecafobia. Le tienen miedo, pereza, asco, odio, pavor, fobia a la paz, a la convivencia, a la gente, a la 13.

Y no dista mucho lo que pasa en esta comuna de lo que sucede en otras de Medellín. Solo que particularmente esta ha tenido un eco, una bulla. En algunos casos, solo para que los politiqueros que abundan y que Medellín es especialista en parir, la usen de caballito de batalla para sus campañas promeseras.

Pero ahí sigue la 13, resistiendo, esperando. ¿Será que algún día el Estado se cura de sus fobias?

comentarios
  1. Danilo dice:

    Ojalá la linda Medellín pronto se cure de esa fobia tan terrible.

    Saludos.

    (Muy bueno leerte de nuevo)

  2. Carlos Pistelli dice:

    Pkalá la puedan superar, El 13 está prohibido en la fórmula 1, por ejemplo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s