Yo tuve un amor que no sé si fue amor. Un amor tan intenso que en muy poco tiempo me hizo ir súbitamente de un sentimiento a otro. De la más hermosa alegría a la más tormentosa de las tristezas. De una gran esperanza, al desasosiego de no saber para dónde coger ni qué hacer. Un amor que me hizo perder la cabeza que ya traía perdida hace rato. Un amor que aunque es del pasado, el presente se encarga de mantenerlo vivo. Un amor que se puede contar en siete canciones.

Si el dueño de ese amor pasara por aquí, sin duda, se sentiría aludido. Sin embargo espero se abstenga de opinar. Él ya dio su versión de la historia, esta es simplemente la mía. Una versión que no es rabia, no es dolor, no es rencor, no es tristeza, no es amor… aunque no podría ni siquiera asegurar que no fuera alguno de esos sentimientos. Es tan solo un recuerdo y es una bonita manera de traerlo a la memoria.

Estas son las siete canciones:

Te recuerdo Amanda: La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo, no importaba nada, ibas a encontrarte con él, con él, con él, con él. Son cinco minutos. La vida es eterna en cinco minutos… y tú caminando lo iluminas todo. Los cinco minutos te hacen florecer.

Amor sensible: Es un amor que nació profundo, limpio como se ve la Nevada. De misterio está lleno el mundo, no sé qué sentirá tu alma… Si no me miras el propio cielo siente mi pena y se entristece.

Hay amores: Como el río Magdalena que se funde en la arena del mar, quiero fundirme yo en ti. Hay amores que se vuelven resistentes a los años, como el vino que mejora con los años, así crece lo que siento yo por ti. Hay amores que se esperan al invierno y florecen, y en las noches del otoño reverdecen tal como el amor que siento yo por ti.

La despedida: Llévame donde estés… Cuando alguien se va, él que se queda sufre más…

Paraíso travel: Pa’ dónde se fue tu amor. De haber sabido que en las buenas saltarías sin pensar de este vagón… Fue mi error… Ya no me dejes solo en este mundo por favor. El paraíso sabe amargo sin tu amor… Yo llevo el miedo acá bien adentro aunque tú no entiendas de eso…

Nostalgias: Quiero emborrachar mi corazón para apagar un loco amor que más que amor es un sufrir…  Quiero emborrachar mi corazón para después poder brindar por los fracasos del amor.

Con la frente marchita: Con agüita de un mar andaluz quise yo enamorarte, pero tú no tenías más amor que el de Río de la Plata. No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió… y sonó entre tú y yo el silbato del tren. Y ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte. Ojalá que estuvieras conmigo en el Río de la Plata.

*Clic en los títulos de las canciones para escucharlas.

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comentarios
  1. Danilo dice:

    Carajo, qué triste. La música es la verdadera máquina del tiempo.

    Saludos.

  2. Emilia Lucía dice:

    Buenas letras llenas de buenas palabras que engloban tu historia.
    Dicen por ahí que uno con los pasos que va dando en la vida va agregando Bandas Sonoras a cada caminar.

  3. Conozco los dos últimos nomás, y me gustan!

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