El tun tun en mi cabeza

Publicado: julio 24, 2007 en Urbe
Etiquetas:, , , ,

Mientras escribo este post el enloquecedor ruido de una perforadora de asfalto llega a mis oídos. Una de las obras que se ejecuta actualmente en la ciudad se encarga de hacerme sentir unos deseos incontenibles de salir corriendo y no regresar hasta las 8:00 p. m. cuando por fin se hayan marchado.

Pero, ¿a dónde huir? Si la idea es encontrar un lugar tranquilo para leer, escribir o cualquier otra actividad que uno quiera realizar, ¿cómo hacerlo en una ciudad entregada al ruido?

Y no es que yo quiera que Medellín parezca un cementerio, pero creo que hay una diferencia grande entre sonidos y ruidos. A continuación voy a describir una serie de situaciones en las que me he sentido incómoda con el abuso de volumen. No quiero parecer intolerante, solo que creo que hay que entender que la individualidad no puede ser excusa para pasar por encima de los intereses colectivos. Vivimos en sociedad, por lo tanto debemos asumir comportamientos que no perjudiquen al otro. El ejercicio de los derechos está condicionado al no atropello de los derechos de los demás.

Ahí voy:

Las obras públicas: ¿Por qué tienen que usar aparatos que generan tanto ruido? La tecnología avanza cada día y estas máquinas que usan acá no tienen ninguna evolución. Esa máquina que abre el asfalto suena horrible, además, pobre del señor que la maniobra, ¿cómo le queda la cabeza? Esto que voy a decir no es comprobado, pero me han contado que en países europeos la gente ni se entera cuando arreglan una vía, o sea, usan máquinas y horarios que no generen traumas significativos en las actividades cotidianas. Sin embargo, como esto no lo he comprobado, si alguien sabe más nos puede contar.

Música y televisores en establecimientos comerciales o de servicios: salas de espera de centros de atención médica, tiendas de ropa, buses, taxis, supermercados, entre otros. ¿A gusto de quién se pone la música si los gustos de todos los clientes son diversos? Yo sé que hay una mayoría con gustos tropicales, pero estamos los que no y por consiguiente deberían tenernos en cuenta. Si yo tengo una boutique no voy a poner rock, aunque es mi música preferida sé que no es lo que todo el mundo espera. En estos días fui al Éxito de Colombia y casi salgo corriendo, ya parecía una plaza de mercado, ruido total por todos lados y así hay más de un establecimiento público en la ciudad.

Yo creo que debe hallarse un punto intermedio. Mucho se ha dicho acerca de la tranquilidad que transmite la música clásica, es un relajante por excelencia. Me imagino que si escucháramos un poco más de este género saldríamos más serenos a la calle y, por consiguiente, seríamos más cordiales en el trato con los demás.

En cuanto a los televisores ayer vi un ejemplo muy bueno del uso que se les puede dar. Estaba en AV Villas y en la programación ellos ponen publicidad y campañas de su entidad, obviamente, pero además emiten programas educativos, de historia, que entretienen a los usuarios mientras hacen la fila. Me pareció una buena idea.

El guadañador: aquí pienso lo mismo que en el caso de las obras públicas. ¿Acaso no pueden inventar una herramienta que no genere tanto ruido?

Las bocinas de los carros: parece que no hemos entendido el uso del pito. Es una señal de alerta, un llamado de atención. Parece que los conductores lo tienen como juguete. Además le atribuyen poderes sobrenaturales, creen que si pitan los carros mágicamente desaparecen o se mueve, que el trancón se disipa, que los peatones dejan de existir. Me desespera cuando estoy en el semáforo y apenas cambia arrancan unos cuantos a pitar. Lo tienen tan mecanizado que a veces estando adelante se pitan a sí mismos apenas cambia el semáforo. Yo creo que el que está adelante debe estar pendiente. Pero qué es lo que sucede a veces, que los conductores se quedan en la cebra y no pueden ver cuando cambia. Será que no saben que la cebra es para que transiten los peatones. Por mi, le pondría un parte a todo el que quede en la cebra, a veces toca ser muy restrictivos para que la gente acoja las normas.

Los buses: aquí, como en el primer punto, tengo entendido que en otros países los buses no suenan. Pero acá todo se les mueve en medio de infinidad de ruidos que dan dolor de cabeza. Además esos conductores son especialistas en hacerlos sonar más duro. De verdad, no le encuentro la gracia.

Los vecinos ruidosos: hay gente que vive tan vacía que no sabe cómo llamar la atención. Piensan que su música le gusta a los demás y en algunos casos, según el sector, no contentos con subir el volumen exageradamente, sacan unos parlantes a la calle, qué horror. Hay otros que tienen que colgar cuadros todo el año, y martillan a diario, a veces pienso que van a aparecer en mi casa. También están los niños, que piensan que los apartamentos se puede convertir en canchas de fútbol, y claro ¿a quién le toca aguantarse el partido? Al vecino de abajo. Por último, el perro o el canario, les encantan las mascotas que hacen ruido y no les importa meterlas en un apartamento donde a duras penas caben los residentes humanos. El caso es que en medio del desespero por la falta de espacio, estos animales hacen ruido todo el día y parte de la noche, pero el dueño ni se entera.

Por ahora no se me ocurren más. Nuevamente aclaro que es una apreciación personal. Me encantaría que hubiera mucha gente de acuerdo porque en verdad creo que nos estamos sumergiendo en el ruido. No sé si lo han notado pero la gente cada vez está más sorda, no creo que sea gratuito.

Si tienen más experiencias desagradables o comentarios en contra de lo que escribo, opinen por favor para enriquecer el debate.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s