Corría el año 1995, tenía 14 años e iba del colegio a la casa. Era un recorrido largo —desde el centro hasta Aranjuez— y al medio día ya crujía la panza por el hambre. El bus, de la ruta 053 de Campo Valdés, hacía una parada larga en la estación Hospital del metro, a la que llegaba mucha gente con destino a los barrios del nororiente de Medellín. Un día, mientras repetía mentalmente mi diaria letanía: «Por Alá bendito, que este bus no se quede aquí mucho tiempito», vi desde la ventana que un hombre escarbaba en una de las canecas naranjas que penden de los postes de la energía. Buscaba comida y se llevaba a la boca lo que allí encontraba. Quedé congelada por un momento, era la primera vez en mi vida que veía a alguien comer de la basura. Salí de mi aturdimiento cuando él levantó la cabeza y se quedó viéndome. Inmediatamente bajé la mirada con vergüenza de que pensara que estaba observándolo desde el bus con desdén o morbo. Pensé en el hambre que yo tenía, pero que en cuestión de 30 minutos la saciaría al llegar a casa y encontrar a mi mamá que, habiendo ya almorzado, siempre me esperaba para servirme y acompañarme a comer. [Recuerdo esto y tengo que parar de escribir para llamarla]. Leer el resto de esta entrada »

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El mensaje de la paz

Publicado: abril 10, 2016 en Sin categoría

Paz, una palabra que en los últimos años protagoniza titulares, líneas de tiempo en redes sociales, campañas políticas y discursos presidenciales y expresidenciales. El proceso de paz del gobierno de Juan Manuel Santos con la guerrilla de las FARC, adelantado en Cuba, ha despertado toda serie de emociones, muchas a favor, muchas en contra. Tan válidas unas como otras en una democracia, no deja de llamar la atención que haya voces en contra de que, tras más de sesenta años de horrores vividos por cuenta de este grupo armado al margen de la ley, se firme un acuerdo de paz y sus militantes se reintegren a la sociedad. Leer el resto de esta entrada »

Cada vez es más notorio el afán de los gobernantes por dejar huella. El problema es que pretendan hacerlo a punta de publicidad y no con hechos tan relevantes que por sí solos se noten sin necesidad de invertir toneladas de dineros públicos en promocionarlos. Entre todo ese revuelo de piezas publicitarias sobresale la identidad corporativa —esa misma que algunos erróneamente llaman imagen corporativa—. Cada cuatro años vemos rotar este mensaje que posiciona, no a una ciudad, sino a su gobernante y a su plan. Y a veces el cambio no es cada periodo, sino varias veces durante este, pues tienen que esperar a afinar el mensaje —o a ubicar por fin un comunicador— y los ires y venires entre un logosímbolo y otro nos cuestan muchos millones a los ciudadanos. Leer el resto de esta entrada »

¿De qué hablaron en redes sociales ayer todo el día? De la Selección Colombia, de Games of Thrones —ayer y todos los días—, y de una mujer, presuntamente embriagada, que agredió con golpes e insultos a agentes de la Policía y la Secretaría de Movilidad de Medellín. Sobre ella quiero hablar.

Según informó Telemedellín, el vehículo en el cual se movilizaban la mujer y un hombre mayor que al parecer era su padre, estuvo involucrado minutos antes de ser detenidos en el choque con un taxi. El escándalo se suscita cuando los dos ocupantes se niegan a la realización de la prueba de alcoholemia y, ante la decisión de las autoridades de trasladar el vehículo a los patios de la secretaría, la mujer empieza a atacar verbal y físicamente a los funcionarios. Leer el resto de esta entrada »

Lo que voy a contarles me pasó hace poco más de un mes. Lo escribí entonces pero no lo publiqué. Lo edito y lo traigo hoy porque es una realidad que no cambia —empeora— y cada día me entero de más y más casos de negligencia en toda la cadena del sistema de salud colombiano.

Termino una llamada a Coomeva. El asesor me dice: «Su solicitud aparece anulada». Le pregunto qué significa eso. Me dice: «Eso es lo que dice el sistema. No hay más. Debe ir a la sala donde la radicó para que le expliquen». Podría poner aquí unos puntos suspensivos —porque así quedé—, pero si hubiera un signo de puntuación como una larga línea continua, sí, como esa del monitor cuando alguien se muere, eso sería lo que daría fin a este párrafo y a esa llamada. Leer el resto de esta entrada »

Ayer, casi al final del día, al final del mes, recibimos una dolorosa noticia, Carlos Gaviria Díaz había fallecido. Una de las grandes mentes de este país, revolucionario en ideales y conceptos, tanto que todavía a muchos les cuesta comprender la magnitud de sus planteamientos. Luego del golpe, me fui a Twitter a encontrar en otros, más voces que se sumaran para despedir al gran jurista. Es como buscar un gran abrazo virtual con un montón de desconocidos a los que el exmagistrado acogió con sus propuestas de unidad, respeto y ética. Un país, uno solo, que se identificara en el reconocimiento de los derechos humanos y del valor de la diferencia, de la diversidad. No todo lo que encontré se sumó al abrazo. Leer el resto de esta entrada »

Catarsis: No soy de nadie

Publicado: febrero 9, 2015 en Catalina, Catarsis
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Me molesta mucho esa costumbre que tienen algunos de apropiarse de los demás. Me explico. En vez de simplemente llamarme Catalina, necesitan decir “mi Cata”, “mi Palmer”, “mi flaca”… y todas las combinaciones posesivas que puedan imaginarse. Leer el resto de esta entrada »